Toma de Posición
Marqués de Villamagna 3, 11º
T: (+34) 917 373 200
28001 Madrid
www.circulodeempresarios.org
Toma de Posición – Madrid, noviembre 2023
El Círculo sobre el Informe Draghi: Trump acelera la necesidad de transformar la economía europea
En el actual contexto de elevada inestabilidad geopolítica e incertidumbre macroeconómica global, el avance de fenómenos como la desglobalización, el proteccionismo y el fortalecimiento de la autonomía estratégica de ciertos bloques económicos está redefiniendo las relaciones comerciales y las dinámicas de poder. En este entorno, Europa se ha quedado rezagada en términos de dinamismo económico, innovación, productividad y competitividad, principalmente frente a Estados Unidos y China. El reciente Informe encargado por la Comisión a Mario Draghi pone de manifiesto esta realidad, identifica los principales retos a los que se enfrenta la Unión Europea (UE) y propone medidas para impulsar un cambio en el modelo de crecimiento europeo para fortalecer su posición global. Este informe se une al realizado unos meses antes por Enrico Letta y cuyo principal objetivo es el fortalecimiento del mercado único, como motor esencial de prosperidad y progreso, y su adaptación para afrontar los grandes retos del mundo actual.
Dada la repercusión que ha tenido en España este Informe, el Círculo de Empresarios quiere valorar algunas de sus conclusiones, desde una perspectiva empresarial y en defensa de la libertad económica. No obstante, somos conscientes de que, aunque el Informe ha generado un considerable interés en los medios nacionales, sería bueno conocer su impacto en los principales países de la UE, así como el grado de participación en el mismo de instituciones y empresas españolas.
El documento identifica una serie de retos que la UE debe enfrentar para reducir su retraso en productividad y competitividad respecto a otras economías:
- Reducir la brecha tecnológica y de innovación con Estados Unidos y China. El Informe sugiere reformar el ecosistema de innovación impulsando la excelencia académica, simplificando el marco regulatorio, estableciendo incentivos financieros a la innovación disruptiva, invirtiendo en infraestructura de investigación y tecnología, y aumentando el gasto en investigación y desarrollo a nivel europeo, entre otras medidas. Pero, todas estas iniciativas se enfrentan con la falta de unidad de mercado, tanto comercial como de capitales, que impide el necesario incremento de la productividad. Para asegurar una integración europea eficaz, en un mercado único, ésta debería manifestarse previamente con claridad también dentro de los propios Estados miembros.
Además, desde el Círculo de Empresarios pensamos que Europa debe acometer un proceso general de desregulación en todas aquellas materias en las que un exceso de regulación afecte negativamente la competitividad de la economía. En el impulso de la innovación, es fundamental el papel del mercado y de la iniciativa privada frente al dirigismo económico, como fuente de progreso y bienestar para el conjunto de la sociedad.
- Compatibilizar la descarbonización con el incremento de la competitividad. El Informe afirma que “si los ambiciosos objetivos climáticos de Europa se acompañan de un plan coherente para alcanzarlos, la descarbonización será una oportunidad para Europa”. Una oportunidad para que mejore su independencia y seguridad energéticas. Para Europa la descarbonización de la economía es estratégica, no solo por el beneficio que pueda suponer para el medio ambiente, limitado por las decisiones que puedan tomar otros competidores mundiales, sino, fundamentalmente, porque Europa no cuenta con fuentes de energía fósil. Como consecuencia, debe buscar alternativas para conseguir su independencia energética, en diálogo constante con proveedores exteriores. Competir con grandes potencias como Estados Unidos y China exigirá a Europa reforzar una política energética común, como parte esencial de la Unión Europea de la Energía. Para ello, es crucial que la UE respete el principio de neutralidad tecnológica en la producción de energía para alcanzar los objetivos de descarbonización, sin excluir a priori ninguna tecnología de generación.
- Mejorar la defensa y la seguridad económica disminuyendo las dependencias estratégicas. El Informe plantea aumentar el gasto en defensa y el apoyo a una industria de defensa más fuerte y autónoma. Asimismo, aboga por una política económica exterior común, con inversiones e iniciativas comunes. Las decisiones de Estados Unidos y China sobre aranceles, barreras tecnológicas y acuerdos comerciales tienen un impacto directo en Europa, y reducen su libertad.
Frente a estos desafíos, es indispensable adoptar un enfoque estratégico que refuerce la autonomía económica y la resiliencia europeas. Para ello, el Informe Draghi aboga más por la intervención de las autoridades europeas para ganar competitividad que por construir un entorno empresarial con mayor libertad y menos regulación.
Constatar los atrasos y las ineficiencias de Europa frente a competidores globales sin pararse a reflexionar sobre los grados de libertad empresarial es un ejercicio contradictorio. No resulta creíble que las instituciones europeas se presenten como adalides de la desregulación tras décadas de una intensa intervención regulatoria, sin perjuicio de su misión estatutaria de defensa de la competencia.
El Círculo de Empresarios reivindica la libertad económica para el desarrollo empresarial como base fundamental de la prosperidad económica que sustenta las sociedades libres. Las estrategias económicas sólidas surgen desde la lógica empresarial y se construyen «de abajo hacia arriba», en adecuado entendimiento del principio de subsidariedad europeo, no desde una orientación burocrática de la construcción europea. Es, a nuestro juicio, un error pensar que la prosperidad depende exclusivamente de directrices políticas, siempre sujetas a intereses coyunturales y cortoplacistas. Entre un modelo dirigista, sin libertades políticas, como el chino, y otro centrado en la libertad económica y en la prevalencia del mercado, como el de Estados Unidos, la Unión Europea debería mirar hacia este último y liberarse de la sobrerregulación, apoyada en la fortaleza de sus valores y logros en materia de bienestar social. No se trata, pues, de eliminar toda la regulación, sino de racionalizarla y definir aquella realmente necesaria para fortalecer a Europa y hacerla más competitiva. El dirigismo económico no conseguirá poner a Europa al nivel de Estados Unidos en las próximas generaciones.
Por otro lado, resulta alentador que el Informe reconozca la existencia de problemas en el sistema de gobernanza de la Unión Europea, un aspecto clave para atraer y retener capital en un entorno global cada vez más competitivo. Este reconocimiento representa un avance en una estructura institucional poco acostumbrada a la autocrítica y que a menudo parece rígida e inamovible. Sin embargo, el Informe se queda corto en cuanto a la profundidad de su análisis. La estructura de gobernanza europea requiere reformas urgentes que permitan decisiones más eficientes y ágiles, especialmente en un contexto global donde la rapidez en la toma de decisiones es fundamental. Si las decisiones pudieran tomarse mediante mayorías cualificadas, se podrían desbloquear reformas importantes, y un instrumento como el «semestre europeo enriquecido» permitiría la supervisión de las políticas económicas nacionales, aumentando la confianza de inversores y socios comerciales. Estas reformas exigen cambios en los tratados de la UE y, aunque se enfrentan a una considerable resistencia, especialmente de aquellos países que temen ceder soberanía en sus políticas económicas, son absolutamente imprescindibles para lograr los objetivos estratégicos de Europa.
A pesar de la ambición del Informe Draghi, su implementación práctica presenta serios desafíos, especialmente en cuanto a la financiación requerida para llevar a cabo las inversiones necesarias. Según el propio Informe, la tasa de crecimiento actual de la renta per cápita en la UE no sería suficiente para generar los recursos requeridos para financiar la transformación necesaria manteniendo el actual nivel de protección social.
Las transiciones verde y digital y la autonomía en defensa exigirían una inversión adicional de alrededor de 800.000 millones de euros al año, durante la próxima década, lo que equivale aproximadamente al 5% del PIB europeo. Este nivel de financiación parece inviable sin un acuerdo sobre la mutualización de deuda pública, una cuestión políticamente controvertida en Europa. La reticencia de los países del norte a aceptar el protagonismo fiscal de la Comisión Europea limita la viabilidad de esta propuesta, que ha encontrado mayor aceptación en países del sur, como España. Además, el Informe no define claramente el grado de responsabilidad y compromiso que cada país debería asumir. La adopción de criterios comunes sobre políticas impositivas y sobre moderación y eficiencia del gasto público, adicionalmente a los criterios de deuda y déficit, resulta imprescindible para la consecución de este objetivo. Por otro lado, la financiación de estas inversiones exigirá una mayor participación del sector privado, lo que requeriría un mayor desarrollo de los mercados de capitales europeos y el avance en la Unión Bancaria. El informe Letta ya destacó la importancia de movilizar el capital privado. El ahorro de las familias europeas es elevado, alcanzando aproximadamente un 13% de su renta bruta disponible en 2023, frente al 8% en EEUU. Aprovechar estos recursos es fundamental para financiar las inversiones productivas que Europa necesita. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los europeos prefieren productos más líquidos y de bajo riesgo, lo que se refleja en que el 30% de estos ahorros se mantiene en efectivo y depósitos. Además, la fragmentación de los mercados financieros en Europa limita el aprovechamiento eficiente del ahorro. Cerca de 300.000 millones de euros de los ahorros de las familias europeas se desvía cada año hacia mercados fuera de la UE, especialmente a EEUU. Una mayor integración de los mercados financieros europeos facilitaría la canalización de estos fondos hacia los mercados financieros locales y la inversión necesaria en sectores estratégicos para transformar y fortalecer la economía europea.
Como hemos visto, Europa se enfrenta a desafíos y debilidades, pero también cuenta con valores fundamentales que debe preservar para avanzar hacia una integración más profunda: democracia liberal con instituciones sólidas e independientes, prosperidad, equilibrio social y estado de bienestar. La protección de este modelo social requiere una sociedad comprometida, que priorice el principio de igualdad de oportunidades sobre el de igualdad de resultados, y que sea capaz de proteger a los más desfavorecidos. Una sociedad que pueda desarrollar un ámbito europeo público, único y próspero, en lo social y en lo económico, y que entienda que no hay alternativa al esfuerzo y al trabajo para aumentar la innovación, la Aunque el Informe Draghi es una referencia muy útil para construir una Europa más competitiva, carece de un plan estratégico detallado y de una propuesta de ejecución basada en la eficiencia y la priorización de medidas.
Desde el Círculo de Empresarios insistimos en que para que Europa pueda recuperar y consolidar su posición en el nuevo orden mundial, es fundamental que las acciones se fundamenten en principios de libertad económica que generen un entorno favorable a la actividad empresarial. Creemos que la UE tiene que llevar a cabo las reformas estructurales necesarias para promover el crecimiento y la integración. Debe trabajar en defensa de los intereses de los ciudadanos, reduciendo la burocracia y el exceso de regulación, así como acometer las reformas de gobernanza que permitan avanzar en la construcción de un mercado único. Es necesaria una mayor integración de las políticas económicas y fiscales, con mayor exigencia en el control de las cuentas públicas y en la eficiencia de las políticas nacionales de gasto, para conseguir una mayor cohesión financiera. Es importante avanzar hacia una política exterior común que garantice cadenas de suministro seguras para materias primas y tecnologías clave, aumentar la independencia productiva en sectores estratégicos, y potenciar la capacidad industrial en defensa y espacio. La descarbonización, además de su valor ambiental, debe impulsarse racionalmente como un motor de independencia energética en un contexto geopolítico inestable, y de prosperidad económica e innovación tecnológica en nuevas áreas de actuación.
En este contexto, España también tiene que realizar un gran esfuerzo para adaptarse al mundo que viene, apostando por la competitividad, por el talento y por reforzar nuestro protagonismo en el futuro proyecto europeo. El Círculo ha reiterado en numerosas ocasiones la necesidad de implementar reformas estructurales clave para que la economía española pueda avanzar hacia un crecimiento más sostenible e inclusivo, muchas de las cuales se mencionan en esta nota. Para lograr esta transformación, es fundamental superar la fragmentación política y recuperar la capacidad de construir consensos que permitan avanzar de manera conjunta.
Lamentablemente, si no actuamos rápidamente en la línea que acabamos de señalar, existe el riesgo de que el Informe Draghi quede en un mero ejercicio teórico con un impacto muy limitado en la realidad económica europea. Además, nada de todo esto será posible si no se sigue avanzando en una Unión Política fundamentada en los valores éticos de nuestra democracia liberal. A la nueva Comisión Europea le corresponde proponer las líneas programáticas de acción en una circunstancia histórica decisiva, que reclama el esfuerzo y compromiso de todos, gobiernos y sociedad civil, sector público y privado. La toma de posesión del nuevo presidente de los EEUU y la implementación de sus propuestas económicas hace más urgente la adopción de estas medidas. Europa ha demostrado en determinadas etapas, que es capaz de salir reforzada ante el reto de las crisis más difíciles, pero es preciso actuar con rapidez y determinación. Está en juego nuestra libertad y prosperidad.
Madrid, 21 de enero de 2025










